150 g de queso rallado (mezcla para gratinar: mozzarella + emmental)
50 g de queso en lonchas (para el interior)
1 diente de ajo picado
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida
Perejil fresco picado (opcional)
PREPARACIÓN
Ralla los calabacines con piel y escúrrelos bien presionando con un paño limpio para eliminar el exceso de agua. Este paso es clave para que quede firme.
En un bol grande, bate los huevos y añade el calabacín escurrido, el ajo picado, sal, pimienta y un poco de perejil. Mezcla bien hasta integrar.
Calienta el aceite en una sartén mediana apta para horno. Vierte la mezcla y cocina a fuego medio durante unos 5–7 minutos, hasta que la base esté cuajada.
Coloca sobre la mitad de la tortilla el jamón cocido y el queso en lonchas. Dobla con cuidado como si fuera una tortilla rellena o cúbrela con el resto de la mezcla si prefieres estilo “pastel”.
Cubre con el queso rallado y lleva al horno precalentado a 200 °C durante 10–15 minutos, hasta que esté dorado y burbujeante. También puedes gratinar solo con la función grill los últimos minutos.