8 hojas grandes de lechuga (tipo romana o hoja de roble)
½ pimiento rojo
3 cucharadas soperas de mayonesa
1 cucharada de yogur natural (opcional, para aligerar)
1 cucharadita de mostaza suave (opcional)
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Unas hojas de albahaca fresca
Un chorrito de zumo de limón
PREPARACIÓN
Desmenuza la pechuga de pollo cocida con ayuda de dos tenedores hasta obtener tiras pequeñas.
Lava el pimiento rojo y córtalo en dados pequeños. Reserva unas tiras finas para decorar si lo deseas.
En un bol, mezcla el pollo desmenuzado con el pimiento picado. Añade la mayonesa, el yogur (si lo usas), la mostaza y un chorrito de limón. Salpimienta al gusto y mezcla bien hasta conseguir una textura cremosa.
Lava y seca cuidadosamente las hojas de lechuga. Colócalas abiertas sobre un plato formando pequeñas barquitas.
Reparte la mezcla de pollo en el centro de cada hoja. Decora con unas hojas de albahaca fresca y las tiras de pimiento reservadas.
Sirve inmediatamente para que la lechuga conserve su textura crujiente.